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Los hoteleros de la Costa del Sol vaticinan un verano decepcionante

Las previsiones de la ocupación hotelera que experimentará la Costa del Sol en la temporada veraniega son "decepcionantes", según han confesado distintos representantes de la patronal, que aseguran que las reservas contratadas para el mes de julio ni siquiera cubren la mitad de la oferta. La celebración de la Expo 92 no sólo no ha elevado sensiblemente la ocupación en primavera, sino que desde la perspectiva empresarial es incluso insuficiente para presagiar un verano mejor que el de 1991."La situación actual confirma que las expectativas creadas por la Expo han quedado en agua de borrajas", asegura un director de hotel de media categoría de Torremolinos, quien confiesa que los empresarios experimentan una "decepción tremenda".

Según las previsiones de la Asociación de Empresarios Hoteleros de la Costa del Sol (Aehcos) a partir de las reservas contratadas hasta el momento, la ocupación hotelera rondará en el mes de julio el 40% de las 40.000 plazas existentes. De confirmarse este índice, la ocupación sería inferior a la registrada en el mismo mes del año anterior. No obstante, las previsiones resultan difíciles de evaluar, ya que en los últimos años se viene constatando que las reservas se contratan casi a última hora.

En caso de que se confirmaran estos índices, la patronal vaticina que el próximo invierno

se batirán todos los récords de cierres de hoteles y expedientes de regulación de empleo". A pesar de la apariencia generalizada de que la crisis que atravesó el sector entre 1989 y 1990 se iba superando, Aehcos sostiene que julio será realmente desolador.

Según la patronal, el índice de ocupación desde abril -mes en que se inauguró la Expo- apenas ha sufrido un incremento del 5% respecto a los dos últimos años. A este aumento han contribuido las excursiones de escolares, que se han alojado en hoteles de dos y tres estrellas con unos precios entre 1.600 y 2.200 pesetas por pensión completa diaria. "Estamos trabajando a unos precios más bajos que en 1991, a pesar de que los costes laborales son mayores", asegura un director de hotel.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 29 de junio de 1992