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El gran mercado de los Andes

Mercosur acaba con voluntad política y dificultades económicas

La segunda cumbre de presidentes del Mercosur, Carlos Menem, de Argentina; Fernando Collor, de Brasil; Andrés Rodríguez, de Paraguay, y Luis Alberto Lacalle, de Uruguay, que concluyó el sábado en la estación invernal de Las Leñas (Argentina), puso dé manifiesto la voluntad política de llevar adelante el proyecto de un mercado común antes del 1 de enero de 1995, a pesar de las asimetrías económicas difíciles de superar.

La aprobación de un cronograma de medidas, un calendario para la "coordinación de políticas macroeconómicas sectoriales e institucionales", podría ser el resultado más palpable -de la cumbre del Mercosur en Las Leñas. Falta ahora comprobar si se llegan a cumplir los plazos previstos. El catálogo de medidas contenido en 25 páginas abarca desde la "comparación de la legislación existente en los esquemas de admisión temporal de mercancías", que deberá estar lista antes de fin de año, hasta la "coordinación de políticas energéticas", fijada para junio de 1994.La presencia en Las Leñas de dos presidentes añadidos a los cuatro que integran el Mercosur, el de Chile, Patricio Aylwin y el de Bolivia, Jaime Paz, tenían motivos diferentes. Aylwin acudió para asistir a la firma del acuerdo que legaliza la situación de miles de chilenos, que hasta ahora residían ilegalmente en Argentina. Fue un gesto de agradecimiento y cortesía por parte del mandatario chileno, pero no significa que Chile tenga interés por vincularse al Mercosur.

Bolivia acudía a Las Leñas con una intención concreta: firmar los acuerdos sobre la hidrovía Paraguay-Paraná, que, si se realiza, significaría abrirle una ruta fluvial hasta el mar. Además Bolivia coquetea con la idea de ingresar al Mercosur. Esta ampliación plantearía dificultades, porque Bolivia pertenece al pacto andino y no parece factible esta doble pertenencia a dos bloques diferentes. Los cuatro presidentes del Mercosur expresaron en Las Leñas "su interés en explorar conjuntamente con el Gobierno de Bolivia las distintas modalidades y alternativas existentes para concretar oportunamente su vinculación con el Mercosur, de conformidad con las normas establecidas en el tratado de Asunción".

En Las Leñas, los presidentes del Mercosur expresaron una y otra vez su voluntad integradora. Esto no basta, sin embargo, para superar las asimetrías existentes entre los cuatro países del Mercosur. Un chiste que circulaba por los pasillos de la cumbre da idea del problema, porque expresa las diferentes expectativas que unen con el Mercosur los países miembros: "En Uruguay se habla una vez al día del Mercosur, en Paraguay una vez a la semana, en Argentina una vez al mes y en Brasil una vez al año".

El problema del proteccionismo

El chiste refleja la desproporción entre la dimensión del país y el interés por el Mercosur. A este problema estructural del Mercosur se une ahora la coyuntura política por la que atraviesan algunos mandatarios, sobre todo el brasileño Collor que puede llevar a una paralización política de los grandes proyectos. El Mercosur precisa imponer una voluntad política sobre intereses de grupos económicos aferrados en defensa del proteccionismo y las subvenciones.Collor de Mello afronta una comisión investigadora parlamentaria sobre la corrupción de sus amigos y su Gobierno. El presidente brasileño, si se libra de una institución, sólo será gracias a un pacto por parte de los partidos, que lo convertirán en su rehén por el resto del mandato presidencial, que debe prolongarse dos meses más del 1 de enero de 1995. En esa fecha debe entrar en vigor el Mercosur con un arancel externo común y libre circulación de mercancías entre los cuatro países.

En Paraguay el general Rodríguez ha quedado convertido en un pato paralítico, tras la entrada en vigor de la nueva Constitución, que le prohíbe la reelección.

Quedó claro en la reunión celebrada en Las Leñas el mimetismo que el modelo de la Comunidad Europea ejerce sobre el Mercosur. Cuando exponían el plan para la hidrovía, los funcionarios citaban la necesidad de asesoramiento europeo sobre la formas de navegación en ríos que recorren varios países. Lo mismo ocurría al exponer las aspiraciones de llegar a un espacio jurídico común como meta final del Mercosur.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 29 de junio de 1992