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Reportaje:

¿Quieres casarte conmigo?

Las escaleras de Carrie en 'Sexo en Nueva York' se ponen de moda para declararse

Los adictos a la serie Sexo en Nueva York llevan sufriendo el síndrome de abstinencia desde que en 2004 se echó el cerrojo televisivo sobre la agitada vida de Carrie Bradshaw y sus amigas. Los continuos rumores respecto a una posible película basada en la serie dieron paso en septiembre a la realidad de un filme cuyo resultado estará listo en cines de todo el planeta en mayo de 2008. Del guión de Sexo en Nueva York se sigue sabiendo poco, o más bien nada. Los tabloides se afanan por dar exclusivas que nadie corrobora como "Sarah Jessica Parker (que interpreta a Carrie) se casa", pero HBO, la productora del filme, mantiene un silencio sepulcral sobre su contenido y se frota las manos ante lo que indudablemente será uno de los éxitos comerciales del año próximo.

Sí se sabe que se van a rodar dos finales y el elegido dependerá de las reacciones del público invitado a los tests pero eso tampoco es noticia ya que es una práctica bastante habitual en Hollywood.

Para quienes no saben vivir sin las aventuras y desventuras de Carrie, Charlotte, Miranda y Samantha, cualquier minucia relacionada con la serie les hace palpitar el corazón. Y si no que se lo pregunten a los responsables de On Location, una agencia lo suficientemente inteligente como para haber visto el filón que supone que millones de personas de todo el mundo se hayan enganchado a Sexo en Nueva York. On Location transporta al curioso -¡1.000 por semana!- por 40 dólares a 40 lugares emblemáticos de la serie, entre ellos las escaleras de la casa de Carrie, en el West Village. Y allí la gente hace cosas propias de su serie favorita: la semana pasada durante un tour un hombre le pidió matrimonio a su pareja sobre las telemíticas escaleras.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 18 de octubre de 2007