Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra
Los problemas del urbanismo

El juez obliga a una promotora a reparar 87 viviendas en Jerez

Una sentencia dictada por el Juzgado de Primera Instancia número 2 de Jerez obliga a la promotora Bami a reconstruir un total de 87 viviendas que entregó en mal estado hace seis años.

Los propietarios iniciaron en 2001 su particular batalla para tratar de vivir en casas dignas y finalmente la justicia les ha dado la razón. La constructora deberá subsanar los múltiples desperfectos en un plazo de seis meses.

Filtraciones, humedades, errores de carpintería, cubierta, pintura y hasta una red de alcantarillado deficiente son algunos de los fallos que advirtieron los propietarios de las casas desde el primer día que Bami les entregó las llaves de sus nuevos hogares.

Son 87 viviendas residenciales de renta libre que fueron vendidas por la promotora en 1999. La finalizaron en noviembre de 2001, con cinco meses de retraso, pero éste fue sólo el principio de un cúmulo de despropósitos.

"Nada más entrar en la unifamiliar nos percatamos de la situación", recordaba ayer Carlos Díaz, presidente de la Asociación de Vecinos de las Delicias. "Llevamos viviendo en las casas seis años con todo tipo de humedades en las cubiertas y en el interior, con problemas de pintura y hasta del enfoscado de la fachada", relató Díaz.

Orden de obras

La sentencia ordena a la promotora a levantar y reponer el mármol porque no es de la calidad que contemplaba el contrato, a levantar e impermeabilizar las cubiertas del tejado, a reparar los revestimientos de interiores y exteriores, a mejorar la pintura y el enfoscado de la fachada, a enlucir las paredes de los pisos, a levantar el pavimento de la calle privada del residencial y a modificar la red de alcantarillado y de telecomunicaciones, las cancelas de todas las viviendas, el sellado de ventanas y puertas y hasta las dimensiones de los aparcamientos.

Hasta llegar esta sentencia, cada propietario se ha dejado en el camino unos 10.000 euros. Fue el coste de la contratación de un arquitecto que hiciera un estudio de los desperfectos y del asesoramiento de un bufete de abogados.

"Hemos ganado por la paciencia que hemos tenido y por el empeño que hemos puesto. Vivir en estas casas desde 2001 no ha sido fácil. Lo hemos pasado bastante mal y ahora tenemos nuestra recompensa. Ahora estamos muy contentos", señaló el representante vecinal.

La resolución judicial obliga a la promotora a costear el realojo de los propietarios hasta que las unifamiliares estén completamente reparadas. Bami ha recurrido la sentencia.

Para Carlos Díaz, lo más novedoso de la decisión judicial se centra en que al haberse admitido el 100% de la demanda, la constructora tiene el deber de ejecutar la sentencia de manera provisional.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 18 de octubre de 2007