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Autovía sí, pero respetuosa con la fauna

Medio Ambiente permite la obra de Despeñaperros, aunque impone medidas de protección

Las obras de la nueva calzada de Despeñaperros, en la autovía de Andalucía A-4, han superado ya su último escollo legal al aprobar el Ministerio de Medio Ambiente la declaración de impacto ambiental. Sin embargo, al tratarse de una carretera que transcurre por el interior de un parque natural, Medio Ambiente exige que los trabajos respeten los periodos de cría de la fauna y se coloquen pantallas antirruido para reducir el impacto acústico. Fomento invertirá 188 millones para acabar con uno de los principales puntos negros de la red viaria española.

Las obras no pueden coincidir con la época de cría y reproducción en el parque natural

Se instalarán pantallas absorbentes del ruido y se mantendrán todas las vías pecuarias

El Ministerio de Medio Ambiente concluye que "no se observan impactos adversos significativos sobre el medio ambiente" en el proyecto de la autovía de nuevo trazado de 9,4 kilómetros de longitud, con dos calzadas de tres carriles cada una que canalizará el tráfico entre la Meseta y Andalucía. Más de la mitad del trazado discurrirá por un corredor completamente nuevo y en otros 3,5 kilómetros se actuará sobre el itinerario previsto en la primera opción. En total, está prevista la construcción de tres túneles dobles y siete viaductos.

No obstante, la declaración de impacto ambiental asume las alegaciones presentadas por la junta rectora del parque natural de Despeñaperros, por lo que, entre otras, se exigen medidas correctoras para evitar los impactos ambientales en los periodos de reproducción de la fauna durante la fase de construcción, y se construirán pasos de fauna y cerramientos que faciliten la movilidad de la misma, así como otras medidas de protección frente a los tendidos eléctricos. Además, deberán colocarse pantallas antirruido y, para evitar la alteración al régimen hidrológico de los cauces de los ríos y arroyos, se aplicarán medidas de drenaje y las estructuras necesarias para asegurar la continuidad de los cauces. También deberán mantenerse las vías pecuarias. Igualmente, teniendo en cuenta la existencia de 11 yacimientos arqueológicos en el municipio de Santa Elena, el informe pide que se haga con carácter previo una prospección arqueológica en toda la zona afectada.

El proyecto cuenta con el informe favorable de la Diputación Provincial de Ciudad Real, de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, del Ayuntamiento de Santa Elena (municipio que verá alterado uno de sus accesos), del parque natural de Despeñaperros, de la Consejería de Medio Ambiente y Desarrollo Rural de la Junta de Castilla-La Mancha y de Ecologistas en Acción-Jaén.

Estos condicionantes ambientales podrían afectar a los plazos de ejecución de la obra que, en el mejor de los casos, no estará finalizada antes de mediados de 2009, según ha anunciado el Ministerio de Fomento. En todo caso, ya hay vía libre para la ejecución de un proyecto que acabará con uno de los pasos malditos de la red viaria española y que soporta uno de los mayores índices de siniestralidad. Según los datos de la Jefatura Provincial de Tráfico de Jaén, esta autovía soporta un tráfico que oscila entre los 700 vehículos a la hora en un día normal a los más de 4.000 en un puente festivo o en el regreso de vacaciones, como ocurrió la pasada Semana Santa. Tráfico se ve obligado a colocar un tercer carril con conos cuando se superan los 3.600 vehículos a la hora, una cifra que podría absorber sin dificultad la nueva autovía.

Fue en marzo de este año cuando el Ministerio de Fomento aprobó el nuevo estudio informativo que cambiaba el proyecto diseñado por el anterior Gobierno, del PP, y que sólo preveía hacer nueva la calzada con sentido a Madrid, mientras que el tráfico con destino a Sevilla se iba a hacer por la calzada resultante de unir las dos mitades más modernas de la actual autovía, inaugurada en 1984.

Esa decisión provocó que las obras que se estaban ejecutando en el sentido Sevilla-Madrid se paralizasen parcialmente (sólo continuaron por donde había coincidencia en los dos proyectos) para integrar en un mismo corredor el proyecto definitivo. Con la opción elegida, se suprime el paso por la finca Tinajuelas, donde la junta rectora del parque natural de Despeñaperros había mostrado su preocupación por el impacto ambiental, se minimizan las roturaciones en el monte y más del 80% del tramo discurrirá a través de viaductos. En total, la nueva calzada ocupará el 2,55% de la superficie de este espacio protegido. El proyecto afecta a los términos municipales de Santa Elena (Jaén), en más del 90% de su trazado, y Viso del Marqués (Ciudad Real).

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 18 de octubre de 2007