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Las donaciones familiares tributarán hasta 15 puntos menos con el nuevo impuesto

Sólo habrá tres tramos y el tipo máximo pasará del 32,9% al 9% y el mínimo del 7,42% al 5%

Cataluña también se ha apuntado a las rebajas fiscales, aunque no tanto por ideología como "para afrontar la competencia fiscal entre comunidades autónomas", en palabras del presidente de la Generalitat, José Montilla. El mandatario catalán anunció ayer una reducción del impuesto de donaciones entre familiares directos (cónyuges, padres, hijos y nietos) a partir del año que viene. La modificación simplifica la escala de los 16 tramos actuales a sólo tres y reduce el tipo máximo del 32,98% al 9% y el mínimo del 7,42% al 5%. Por un donativo de 800.000 euros, que hoy tributa a un tipo medio del 24,3%, en 2008 se pagará el 9,2%, 15 puntos menos.

La reducción del impuesto de donaciones, anunciada por Montilla ante una nutrida representación del empresariado catalán en una comida coloquio organizada por la Cámara de Comercio de Barcelona, formará parte de la ley de medidas fiscales y financieras que acompañará los Presupuestos de la Generalitat para 2008. El paquete también incluye una modificación del impuesto de sucesiones: dejarán de pagarlo los sujetos pasivos que hereden una residencia habitual valorada en hasta 500.000 euros.

Desde el próximo 1 de enero, las donaciones familiares de hasta 200.000 tributarán el 5%, hasta 600.000 euros se aplicará un tipo del 7% y a partir de esa cantidad del 9%. Hoy, el tipo máximo, del 32,98%, se aplica en las donaciones superiores a 800.000 euros.

El impacto recaudatorio será "mínimo", según Montilla, puesto que la Generalitat prevé que las reducciones de la tarifa se compensarán con el aumento del número de donaciones. El Gobierno catalán llevaba recaudados hasta agosto 38 millones de euros por este concepto. Hoy no es una práctica muy habitual; en 2005, la Administración registró 16.449 operaciones de este tipo, según datos del Departamento de Economía.

La medida fue acogida de forma desigual por los empresarios. Mientras que la gran patronal, Fomento del Trabajo, la enjuició "positivamente" porque contribuirá a afrontar la competencia fiscal entre territorios y a evitar la posible merma de competitividad catalana, la Cámara de Comercio la calificó de "tibia" .

El presidente de la comisión de fiscalidad de la cámara, Manuel Pons, aprovechó el coloquio para pedir al presidente de la Generalitat que "reconsidere" la medida y que opte por "suprimir el impuesto de sucesiones y donaciones", así como el de patrimonio, puesto que "en realidad lo acaban pagando las rentas medias, los ricos crean sociedades para esquivarlo".

"Debo ser coherente con el contrato electoral de mi partido y con el acuerdo previo al debate de investidura. En ningún caso figura la supresión del impuesto, sino su reforma", respondió Montilla, quien recordó al auditorio cómo funciona la política económica: "Las infraestructuras y las políticas sociales se llevan a cabo con los recursos procedentes de los impuestos". "Siempre tenemos la tentación de compararnos con Europa en los niveles de gasto, pero no en cuanto a ingresos", remachó.

El presidente de la Generalitat, que esbozó una coyuntura económica optimista, puesto que "no hay ningún indicador objetivo que avale un alarmismo que en estos momentos sería injustificado", avanzó los ejes principales de los presupuestos para 2008, que el Gobierno catalán aprobará en dos semanas, y reconoció: "No son fáciles de cerrar debido a la caída muy importante de la recaudación del impuesto sobre transmisiones y actos jurídicos documentados".

Tras intentar "controlar al máximo el gasto corriente", el esfuerzo inversor se centrará en las infraestructuras, investigación, vivienda y políticas sociales. "Estas partidas crecerán por encima de la media, otras deberán hacerlo por debajo", apostilló.

SIMPLIFICACIÓN.

Con la estructura actual del impuesto, la cuota se obtiene de aplicar a la base liquidable el tipo que le toca: por ejemplo, en el caso de una donación de 16.000 euros, a los primeros 8.000, un tipo del 7,42% (593,6 euros), y a los segundos 8.000, uno del 8,25% (660 euros). El tipo medio es del 7,8% y el total a pagar 1.253,6 euros. A partir de ahora, los 16.000 euros tributarán a un tipo único del 5% (800).

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 18 de octubre de 2007

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