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El turismo bate su marca en Barcelona, pero genera molestias

Ayuntamiento y empresarios cierran la puerta a la aplicación de una tasa hotelera

Seis de cada 10 barceloneses opinan que el turismo provoca ruido y casi el 50% cree que Barcelona se está masificando. Pero, con más o menos molestias, esta industria, casi un fenómeno, es imparable en la ciudad: de enero a septiembre ha batido el récord histórico de ocupación hotelera, el 80%, y el número de visitantes ha subido el 8%, hasta 5,4 millones. Pese a ello, Ayuntamiento y empresarios rechazan aplicar una tasa hotelera.

El gasto de las tarjetas de crédito extranjeras se dispara el 30% hasta septiembre

"Sabemos que el turismo es bueno, pero los vecinos de la Sagrada Família han sido expulsados del barrio. Los turistas nos generan muchos problemas de movilidad, ruido y humos", explica Manel Ruiz, presidente de la asociación de vecinos de la Sagrada Família. Los datos que ponen cifras a la cara y cruz del turismo fueron hechos públicos ayer por Turismo de Barcelona, órgano del que forman parte Ayuntamiento y empresarios: el 90% de los ciudadanos consideran positivo el éxito de visitantes de la capital catalana, saben que crea empleo (76,6%) y da buena imagen (83,7%), pero también provoca masificación (49,1%) y genera mucho ruido en algunas zonas (66%).

Lo que no se puede poner en entredicho es la ganancia económica que se genera en la ciudad. El gasto de las tarjetas de crédito internacionales, por ejemplo, ha crecido el 30,8% respecto al mismo periodo del año pasado, hasta superar los 1.000 millones de euros. Y la tasa de ocupación hotelera, que ha pasado del 78,7% al 80%, también pulveriza el fantasma de una supuesta sobreoferta hotelera.

Con esta euforia en el sector, ni Ayuntamiento ni empresarios quieren oír hablar de la aplicación de una tasa hotelera en Barcelona: no quieren que los turistas paguen una tasa de un euro por cada noche que pasen en la ciudad y que esos fondos reviertan en los equipamientos y las áreas de la ciudad más desgastados por el turismo. Los 10,5 millones de pernoctaciones de enero a septiembre en Barcelona sumarían 10,5 millones de euros.

"Ello perjudicaría a la ciudad porque nadie la tiene en España. Es cierto que en varias ciudades europeas la aplican, pero lo hacen desde hace muchos años", advirtió ayer el presidente de Turismo de Barcelona, Joan Gaspart, propietario del grupo hotelero Husa.

El alcalde de Barcelona, Jordi Hereu, sólo cree posible una tasa de estas características en el marco de una ley general española, "y no aplicarla de forma unilateral en Barcelona; no se hará".

Sin embargo, su socia en el gobierno local, la presidenta del grupo municipal de ICV-EUiA, Imma Mayol, reclamó que "no se niegue ahora una futura discusión sobre la aplicación de una tasa de retorno ambiental al turismo" en el marco de un plan estratégico.

"Queremos gestionar El Prat"

El presidente de Turismo de Barcelona, Joan Gaspart, defendió el buen funcionamiento del organismo que preside, formado por la Adiministración y el sector privado, y reclamó que se reproduzca este modelo para gestionar el aeropuerto de El prat. "Si Turismo de Barcelona funciona bien, no se entiende que alguien no nos permita gestionar así El Prat, no hay motivo para los que estamos enamorados de Barcelona no podamos trabajar para la ciudad", recalcó ayer Gaspart.

El empresario hoteleró opinó que el aeropuerto de Barcelona contaría con más vuelos intercontinentales -su gran déficit- si hubiese una apuesta comercial decidida a captar este tipo de compañía. Los vuelos internacionales han crecido un 14%.

Y en cifra de pasajeros, El Prat va como una flecha. Entre enero y septiembre ha superado los 25 millones de viajeros, el 10,3% más que en el mismo periodo del año pasado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 18 de octubre de 2007

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