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El castellano es la lengua habitual en el consumo cultural de los jóvenes catalanes

Un estudio revela que la 'dieta cultural' de las nuevas generaciones es muy pobre

El castellano es la lengua más frecuente en el consumo mediático y cultural de los jóvenes de entre 14 y 25 años que viven en el territorio de habla catalana, según un informe que ayer presentó la Fundació Audiències de la Comunicació i la Cultura, en Barcelona. El dato está incluido en un macroestudio elaborado para evaluar los hábitos culturales de la población. Tras encuestar a cerca de 40.000 personas en Cataluña, Valencia e islas Baleares, sus autores concluyen que la dieta cultural de los jóvenes es muy pobre y que sus prácticas no mejoran las de la población adulta.

Aunque los resultados íntegros de este Barómetro de la comunicació y la cultura verán la luz el 27 de noviembre, las primeras 4.531 encuestas hechas a jóvenes han permitido a los sociólogos Salvador Cardús y Lluís Tolosa elaborar un informe con resultados reveladores. Así, este sector de la población lee de media un libro cada cuatro meses, visita una exposición una vez al año y acude a un espectáculo cada dos; algo menos que la población adulta.

El informe de Fundació Audiències de la Comunicació i la Cultura (Fundacc), entidad privada que cuenta con el apoyo de la Generalitat y de asociaciones culturales públicas y privadas, muestra que el castellano es la lengua habitual en la dieta mediática de los jóvenes, aunque éstos han recibido la enseñanza en catalán y tienen una buena competencia lingüística. De cada 100 personas de entre 14 y 25 años entrevistadas en Cataluña, 66 afirman que ven la televisión en castellano, mientras que 18 lo hacen en catalán. Esta diferencia es mayor en Baleares, donde el 78,5% de los encuestados opta por los canales en castellano. La tendencia se mantiene en el resto de medios, y también se repite en los adultos, aunque con porcentajes algo más equilibrados.

De igual forma, al escoger una película, un disco o un libro, son minoría los que se inclinan por el catalán (el 1,5% frente al 53,1% escoge un filme en catalán; 5 de cada 100 prefieren música en catalán, mientras que el 64,4% escucha discos en castellano, y el 14,5% lee libros en catalán frente al 41,5% de personas que leen en la lengua de Cervantes). Pero Cardús, presidente de la Fundacc, cree que este desajuste puede deberse más bien a una baja oferta y no a una poca demanda de productos en catalán.

El estudio recoge otras cifras inquietantes. De los 13 millones de consumidores potenciales que alberga el territorio de habla catalana, dos millones reconocen que nunca leen un periódico; cinco millones nunca leen un libro; siete millones nunca van al cine, y ocho millones nunca acuden a un espectáculo. No siempre son los jóvenes los que salen peor parados. El estudio muestra que hay el doble de adultos que nunca leen diarios ni escuchan la radio. Unos y otros dedican, eso sí, las mismas horas a los medios de comunicación: 4,6. Aunque los jóvenes pasan 40 minutos menos consultando los medios tradicionales, y emplean ese tiempo en navegar por Internet. En total pasan de media dos horas frente a la televisión, una hora escuchando la radio y una hora en la Red.

Como señala Cardús, la mala noticia que se extrae de un primer análisis de los datos es que las prácticas culturales de los jóvenes no son mejores que las de los adultos. La buena noticia, en cambio, es que hay un amplio mercado de 1,8 millones de jóvenes en el territorio de habla catalana que está por conquistar.

ALGUNOS DATOS REVELADORES

Cinco millones de personas en Cataluña, Valencia

y las islas Baleares reconocen que nunca leen un libro, mientras que siete millones nunca van al cine.

Los jóvenes de entre 14 y 25 años del territorio

de habla catalana leen un libro de media cada cuatro meses y van a un espectáculo una vez cada dos años.

El 41,5% de los jóvenes optan por leer libros

en castellano, y el 14,5% escoge títulos en catalán.

Los menores de 25 años ven la televisión dos horas al día, escuchan la radio una hora y se conectan a Internet 65 minutos de media, el doble que los adultos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 18 de octubre de 2007

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