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Touriño negocia un pacto parlamentario para que los emigrantes voten en urna

La Cámara no ha logrado desbloquear la ponencia creada para redactar un texto de consenso

El presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, encomendó ayer al conselleiro de la Presidencia, José Luis Méndez Romeu, que se reúna con los portavoces de los grupos parlamentarios para desbloquear la ponencia creada el pasado mes de junio con el fin de impulsar en el Congreso de los Diputados una reforma electoral que haga posible que los emigrantes puedan votar en urna. BNG y PP no pusieron obstáculos a la iniciativa. Touriño y Feijóo volvieron ayer a intercambiar graves acusaciones en el pleno del Parlamento a cuenta del reciente viaje del primero a Argentina y Uruguay.

Touriño concretó su propuesta al término de la sesión de control, durante la cual el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, le acusó de haber realizado actos de partido financiados con fondos públicos durante su última visita a Buenos Aires. Feijóo pidió, sin éxito, que el presidente retirara su acusación del día anterior (dijo que el PP considera a los emigrantes "seres inferiores"). El dirigente popular aseguró que la nueva delegada de la Xunta en Buenos Aires cobrará 7.000 euros, "un 65% más por vivir en Argentina" y anunció que cuando el PP gobierno va a cerrar la oficina y la establecerá en dependencias de los centros gallegos.

Núñez Feijóo contrapuso el sueldo de la delegada de la Xunta al del representante de Galicia en la localidad brasileña de Florianópolis, que Touriño citó profusamente en el pasado para criticar la representación exterior en la época de Fraga. Y dio por extinguida la capacidad del presidente de dar lecciones en materia de emigración.

El presidente del PP concluyó su intervención alardeando de que sus viajes los paga el grupo popular y de que viaja en clase turista, no como Touriño y sus acompañantes que, afirmó, lo hacen en bussiness class.

Jefes de Estado

En su respuesta, el presidente destacó que él consigue ser recibido por jefes de Estado extranjeros ahora y cuando estaba al frente de la oposición, no como el líder del PP, que todavía no logró "ser recibido por un presidente de Gobierno de ningún sitio ni de ningún país". Sólo "es recibido en Génova día sí y otro también", añadió.

Touriño insistió, también sin éxito, en afirmar su volutnad se someter a consenso la agenda exterior del presidente y subrayó que nadie le escuchará "nunca hablar pidiendo el voto" y mezclando los símbolos del PSOE con los de la Xunta. "Quien le habla puede decir con la mirada limpia y la voz alta, clara y regia que en mi viaje no menciené en ningun caso ni votos ni al partido socialista ni nada que se le parezca". "Lo podría haber hecho, democráticamente, pero no lo hice". "Hablé siempre exclusivmanete como presidente de la Xunta", insistió.

El presidente negó las acusaciones de Feijóo sobre el sueldo de la delegada en Buenos Aires (el mismo que el de los funcionarios en el exterior", aseguró) y concluyó con su apelación final al consenso para promover la reforma legal que permita a los emigrantes votar en urna.

Será el conselleiro de la Presidencia el que se convoque a los portavoces de los grupos parlamentarios "para ver si entre todos somos capaces, consensuadamente, de formular una propuesta conjunta a la Cámara que representa a la mayoría de la emgiración de España". El objetivo sería que en la próxima legislatuse presente la propuesta en el Congreso. "Esa es mi propuesta, sin trampa ni cartón". "Si quieren aprovecharla saldrá ganando Galicia y la emigración", concuyó.

La idea fue bien recibida por el portavos del BNG, Carlos Aymerich, según el cual la única manera de evitar que la acción exterior de la Xunta no esté bajo sospecha es solucionar el procedimiento de votación de los emigrantes. "El BNG", explicó, "espera que a la segunda vaya la vencida". Y para conseguirlo, los nacionalistas llevarán a la primera reunión que se convoque una propuesta "completa y articulada". En todo caso, precisó, "nos alegramos de que las demás fuerzas politica entiendan que es urgente".

El portavoz del PP, Manuel Ruiz Rivas, fue menos concreto,pero no se opuso a la iniciativa. El representante popular recordó que si la ponencia no ha funcionado hasta ahora ha sido por que el BNG, su socio de gobierno, la ha abandonado. "Sabemos que hay preocupación sobre el voto en determinadas elecciones", explicó, así que el PP está dispuesto a debatir una reforma "sobre la base del consenso".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 18 de octubre de 2007