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La Diputación de Lugo perdió 200 solicitudes para asistir a ancianos

Nada se sabe en la Diputación de Lugo qué fue de 200 expedientes en los que se solicitaba el servicio de teleasistencia domiciliaria. Se trata de peticiones que se habían formulado antes de marzo entre las que figuraban, al menos, una veintena de casos de extrema necesidad en la percepción de este servicio del que normalmente se benefician personas de avanzada edad que viven solas en el medio rural o padecen algún problema físico.

La responsable de sanidad del gobierno provincial, la nacionalista María Xosé Vega, asegura que nadie sabe el paradero de cerca de 200 peticiones de teleasistencia, por lo que acusa a los anteriores gestores del PP de "ocultación". El proceso para la concesión de esta ayuda parte normalmente de los servicios sociales de ayuntamientos o centros hospitalarios. La petición llega a la Diputación, se aprueba en junta de gobierno y se traslada el acuerdo a la empresa que presta el servicio a fin de que coloque la infraestructura técnica en los domicilios de los beneficiarios, que en la actualidad son 2.675 en toda la provincia.

La alerta sobre la falta de tramitación de solicitudes surgió en el área de sanidad cuando empezaron a recibir llamadas de los ayuntamientos por la tardanza en la resolución de los expedientes. A partir de ese momento intentaron conocer su paradero, pero fue un objetivo imposible. Ante esta situación, el actual gobierno tuvo que recurrir a la propia empresa que presta el servicio, a la que también llega una copia de las solicitudes, para hacerse con una copia de todos los expedientes que faltaban por tramitar. "Fue así", recordó Vega, "cómo descubrimos, para nuestra sorpresa, que había 200 expedientes paralizados y sin conocimiento de lo que fue de ellos desde el mes de marzo".

Casos urgentes

La intención del departamento de Vega es incluir todas estas peticiones en el servicio de teleasistencia, aunque una veintena ya lo fueron con "carácter de urgencia", por su "perentoria necesidad". El resto se irá integrando progresivamente. Vega, que avanzó la intención de que este servicio lo vaya asumiendo paulatinamente la Vicepresidencia de la Xunta, sostuvo que no tiene "justificación ni defensa" dejar sin atender 200 expedientes que alguno de ellos, remarcó, "eran mucho más urgentes que otros que se han concedido".

Entre los expedientes desaparecidos hay casos realmente "graves". Uno de ellos se refiere a un matrimonio octogenario que vive solo en una aldea de la provincia y en el que uno de los cónyuges necesita oxigenoterapia domiciliaria y el otro padece demencia senil. También estaba desaparecido el expediente de un anciano de 82 años que tiene una discapacidad psíquica y padece crisis de ansiedad. Otro tanto ocurría con un matrimonio de dos octogenarios, con una mujer que sufre caídas frecuentes por un problema óseo y su marido no puede afrontar por sí solo esta situación.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 18 de octubre de 2007