Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Cultura paraliza un polígono que invade el Camino de Santiago

Las obras adjudicadas a Fadesa han arrasado 30 metros de la ruta

La Consellería de Cultura aseguró ayer que las obras del polígono industrial de Fadesa en O Pino (A Coruña) han sido, por fin, paralizadas. El martes, la Xunta remitió al ayuntamiento un burofax "conminándolo a frenar de inmediato" los trabajos que ya arrasaron 30 metros de la traza histórica del Camino. Según los inspectores de Cultura, la amenaza surtió efecto, pero los vecinos sospechan que hoy las palas volverán al tajo.

Aunque ayer, durante la visita de los técnicos de la Xunta, las obras del polígono industrial permanecieron sin actividad aparente, el arquitecto contratado por los vecinos (Asociación de Propietarios del Suelo Sector PP1 del Plan General de Ordenación Municipal) aseguraba que en el lugar, por la mañana, seguían trabajando las excavadoras. Leandro del Río explicaba también que los vecinos registrarán hoy un escrito en la Xunta en el que se "advierte" a Patrimonio de que, si continúan las obras, este departamento de la Consellería de Cultura "será citado como imputado" en el juicio abierto en Arzúa contra el alcalde de O Pino, Manuel Taboada (PP), y el representante legal de Fadesa.

Desde hace unos días, las máquinas de la empresa Arias Hermanos, contratada para la ejecución de este polígono por Fadesa, la adjudicataria de las obras, se han dedicado a abrir un camino auxiliar que, de momento, ha atravesado y destruido unos 30 metros del camino histórico de Santiago. Los peregrinos, al final de la ruta francesa, antes de llegar a Lavacolla, transitan por una trocha alternativa desde hace años, pero esto no contenta a los denunciantes. Tanto los propietarios del suelo como la Asociación de Amigos del Camino presentaron sus quejas a Cultura y el departamento que dirige Ánxela Bugallo contestó enviando el burofax al ayuntamiento. La consellería se comprometía ayer, también, a "resolver la semana que viene el recurso de los vecinos" contra el polígono, que lleva más de un año esperando.

Pero la asociación de propietarios del suelo recuerda que, en realidad, esta orden de paralización de la Xunta no es la primera, y que Fadesa "ha hecho caso omiso a todas las anteriores". Sobre el papel, actualmente continúa en vigor la orden del pasado 19 de junio por la que la Consellería de Cultura acordaba la suspensión de una autorización del 29 de marzo, aprobada por la Dirección Xeral de Patrimonio, que daba el visto bueno al proyecto de urbanización. En la práctica, según Del Río, las obras, con la connivencia del alcalde de O Pino, nunca han parado y se están ejecutando "sin las oportunas medidas de seguridad para los trabajadores y los peregrinos, que pasan de forma constante" por la zona.

Desde antes de que comenzasen las expropiaciones, la invasión del Camino por parte de este polígono industrial, que ocupa un millón de metros cuadrados, fue uno de los argumentos esgrimidos por los vecinos. Sin embargo, el alcalde siempre negó que las obras afectasen a la ruta jacobea.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 18 de octubre de 2007