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El túnel de las torres de la Castellana ha costado un 40% más de lo previsto

El túnel de las torres de la antigua Ciudad Deportiva del Real Madrid, al final del paseo de la Castellana, quedó inaugurado ayer. El subterráneo, con un recorrido de 1,1 kilómetros que sólo se pueden hacer en el sentido de las agujas del reloj, ha salido más caro de lo previsto. 160 millones de euros, según datos del Ayuntamiento; 179 millones, según la oposición.

La obra se adjudicó en 2005 por 114,2 millones de euros. Dos años después, la cuenta sube un 40%, según el montante asumido por el Consistorio, o un 57% más, con los datos del PSOE. El aumento se debe a mejoras de seguridad y de circulación incluidas después del primer proyecto, como publicó este periódico el pasado 7 de julio.

Más allá del sobrecoste, el concejal del PSOE Pablo García-Rojo criticó el uso de dinero público en un equipamiento privado. El Ayuntamiento financia el 80% de la obra, frente al 20% que asumen las promotoras de las cuatro torres (Sacyr Vallehermoso, Mutua Madrileña, Repsol -que ha vendido su edificio a Caja Madrid- e Inmobiliaria Espacio). Para el edil socialista, se "ahorra dinero a los promotores, incrementando sus ya cuantiosas plusvalías". La Ley de Suelo de la Comunidad obliga a los promotores de una obra a costear íntegramente las redes públicas de infraestructuras, como el túnel. Una portavoz del Consistorio alegó que el convenio para la construcción del recinto empresarial se firmó en 2001, cuando estaba en vigor una ley ya derogada que no incluía esa obligación. Este periódico reclamó sin éxito al Ayuntamiento que le remitiera ese convenio. Los socialistas estudian llevar el contrato del túnel a la Comisión de Vigilancia de la Contratación, el órgano municipal encargado de dirimir estos asuntos.

Conexión con la M-30

El nuevo anillo rectangular, por el que se podrá acceder directamente a las cuatro torres, comenzó ayer su rodaje con poca demanda. A las dos de la tarde, tres horas después de la presentación oficial, apenas media docena de coches se aventuraron por el subterráneo, que comunica la zona empresarial con la M-30 sur a través de los túneles de Pío XII. "Primero tendremos que aprendernos bien el camino", explicó uno de los conductores para justificar el escaso tráfico.

Cuando todas las atalayas estén a pleno rendimiento -Torre Espacio acogerá a los primeros trabajadores a finales de noviembre y la Torre Caja Madrid en 2009-, el Ayuntamiento prevé que circulen por el distribuidor hasta 13.500 vehículos diarios, 4.000 en hora punta. El alcalde Alberto Ruiz-Gallardón, que recorrió ayer el subterráneo antes de su apertura al tráfico, reconoció "medio en serio, medio en broma" que echaba de menos "las inauguraciones de túneles".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 18 de octubre de 2007