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Unos ladrones quitan los felpudos de 50 sucursales del BBVA y las chapas de 180 marquesinas de autobuses

Los cacos no paran de ingeniar fechorías. Si son ya conocidos los continuos robos de kilómetros de cables de líneas eléctricas de Madrid para extraer de ellos el cobre y venderlo, ahora han surgido otras dos nuevas y llamativas modalidades delictivas: el robo de felpudos de bancos y el de las chapas e itinerarios de marquesinas de autobuses públicos.

Aunque se trata de robos menos espectaculares y costosos que el de los cables eléctricos, lo cierto es que traen de cabeza a los servicios de seguridad del BBVA y a la empresa Cemusa. Esta multinacional es la que se encarga de la conservación y mantenimiento de las marquesinas y de la gestión de la publicidad que hay en ellas.

En las últimas semanas, a alguien le ha dado por robar los felpudos de los vestíbulos de las sucursales del BBVA en Madrid. Fuentes cercanas a la investigación aseguran que en las últimas semanas han desaparecido, al menos, 50 felpudos. Son alfombras de calidad, ya que la propia entidad ha tasado en casi 35.000 euros el valor de los 50 felpudos. Es decir, cada uno de ellos cuesta en torno a 700 euros.

Las cámaras del banco han captado ya a varios sospechosos, aunque, cuando entran en la antesala de la sucursal, evitan mostrar sus rostros, según las citadas fuentes. Una pista concreta de la que disponen los servicios de seguridad para tratar de localizar a los ladrones está relacionada con el robo de un felpudo ocurrido en una sucursal que esta entidad posee en la calle de O'Donnell de Madrid. Allí, el portero de una finca vio a un hombre salir delbanco con una alfombra grande y meterla a continuación en el maletero de un coche, con el que huyó de allí a toda prisa.

Pero si al BBVA le roban los felpudos, no es menor el daño que están causando otros atracadores a la empresa Cemusa, filial del grupo Fomento de Construcciones y Contratas (FCC). Este verano pasado, en apenas 20 días, le desvalijaron parcialmente cerca de 180 marquesinas de diferentes calles y distritos de la ciudad. El valor de lo robado asciende a unos 30.000 euros, según fuentes cercanas a la investigación.

¿Por qué les interesan a los ladrones las marquesinas? Lo que más codician son las chapas que cubren estas estructuras y los cuadros que contienen los itinerarios. Una chapa cuesta en torno a 70 euros, y cada cuadro con su itinerario, unos 50 euros.

Casi todos los robos en marquesinas fueron cometidos entre la segunda quincena de julio y la primera de agosto. Y aún hoy siguen desapareciendo chapas e itinerarios.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 18 de octubre de 2007