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Plante de los miembros del PNV en el patronato

El Patronato de Urdaibai, el máximo órgano de gestión de la Reserva de la Biosfera, vivió ayer un episodio que parecía superado: la división. Los siete representantes del PNV en el pleno -cinco de los seis alcaldes de la comarca y dos personas en nombre de la Diputación de Vizcaya, entre un total de 23 miembros- abandonaron la sesión nada más comenzar, lo que no ocurría desde 1995 cuando se vivió la mayor crisis de Urdaibai con la amenaza de la Diputación de reclamar el cambio de la ley que rige la reserva.

La razón fue el proyecto que han impulsado con ahínco la Diputación y los alcaldes peneuvistas -fue presentado públicamente hace un año por el diputado general, José Luis Bilbao- de construir un polígono industrial para todo Urdaibai en el municipio de Muxika, de 60 hectáreas.

El Departamento de Medio Ambiente, del que depende el patronato, ha archivado proseguir con su tramitación urbanística por la falta de información aportada. En un escrito del pasado día 4, la consejera, Esther Larrañaga, resalta las carencias de la documentación presentada por el consistorio de Muxika y agrega que dicho polígono "tiene efectos ambientales de importante envergadura" sobre el consumo de agua y el suelo agrario y generará "impactos contaminantes de emisiones atmosféricas y de ruido". A ello agrega que no se ha estudiado la afección a la Red Natura 2000 y los efectos sobre la movilidad en la comarca.

Concluye que el expediente del ayuntamiento carece de la "valoración y ponderación" necesaria para analizar las repercusiones sobre la reserva.

La resolución paraliza así un proyecto que el PNV considera clave para la revitalización económica de Urdaibai, el gran reto pendiente desde que se declaró como reserva de la biosfera hace 23 años. Medio Ambiente consideró "sorprendente" el plante peneuvista, "más aún si se tiene en cuenta que esto no supone el archivo definitivo del expediente, sino su suspensión hasta que se produzca una nueva solicitud".

En el que ya se vislumbra como nuevo enfrentamiento entre el Gobierno y la Diputación,que siempre se ha opuesto a que la gestión de la reserva esté en manos del Ejecutivo, Medio Ambiente calificó el plante como una "falta de respeto institucional de una gravedad enorme" y aseguró que defiende la instalación de un área industrial en Muxika.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 18 de octubre de 2007